Kondor capturado
4 de diciembre de 1937, Bujaraloz (Zaragoza).
Un caza Messerschmitt Bf 109 de la Legión Cóndor, con el número 6-15 y pilotado por Otto Polenz, tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en una carretera detrás de las líneas enemigas. Polenz había combatido ese día contra cazas republicanos I-16 al mando del soviético Alexandr Gossiov.
Las fuerzas republicanas de tierra escondieron enseguida el avión. Al parecer, el Bf 109 solo tenía daños leves, probablemente en el sistema de combustible. Fue reparado y, posiblemente, llevado en vuelo a Sabadell por un piloto soviético.
Un Bf 109 casi intacto era una pieza de enorme interés, no solo para la República, sino también para la Unión Soviética y para Francia. Como el aterrizaje se había producido tras un combate con pilotos soviéticos, la URSS reclamó que lo inspeccionaran sus expertos; Francia pedía lo mismo. Al final, además del ejército republicano, pudieron examinarlo técnicos franceses, posiblemente a cambio de alguna contrapartida política. Más tarde el avión se envió a la Unión Soviética, donde se probó en el instituto de ensayos de la Fuerza Aérea.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el aparato sirvió en una unidad soviética de reconocimiento equipada con aviones alemanes capturados, que acabó cayendo en manos de la JG 27 alemana. Se desconoce cuál fue el destino final del avión.